Angel food cake

Cuando era pequeña y llovía, mi madre me decía que eran los angelitos que estaban tendiendo la ropa, y me los imaginaba con sus alitas tendiendo ropita rosa y azul en cuerdas sobre las nubes. Cuando fui un poco más mayor, me decía que los angelitos estaban haciendo pipi puaaajjjj eso no! Jajaja Ahora cada vez que empieza a llover en la ciudad, me los imagino tendiendo y sonrío.

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Hoy os traigo un bizcocho delicioso que desaparece por arte de magia cada vez que lo hago y que desde luego es comida de ángeles como su nombre indica. Es un bizcocho suave y esponjoso, cuando lo muerdes parece que estés comiendo aire con sabor a vainilla (en mi caso, aunque podéis añadir el extracto de lo que queráis) Es un bizcocho súper sano ya que no lleva nada de grasa (no! ni mantequilla ni aceite ni nada de grasa!) y muy poquita harina, realmente poca para un bizcocho tan grande y esponjoso! Y si, lleva azúcar, pero es que es un bizcocho, algo tenía que tener. Los que lo han probado coinciden, está buenísimo y se acaba rápidamente. Y no sé si os pasa a vosotros también pero yo cuando lo como me siento hasta bien!

En mi humilde opinión como no madre que soy, es una buena opción para los peques al ser tan ligero y sanote. El pequeño Prisco está encantado con el!

 

 

Tiene una pega, pero es una pega relativamente barata si lo vais a cocinar con frecuencia. Requiere un molde especial, como el de la foto. Es un molde para Angel food Cake, tal cual. Es de aluminio adherente, no antiadherente, con agujero en medio para que circule el aire, y con unas patitas para poner a enfriar boca abajo cuando lo saquéis del horno (os lo explico en la receta). ¿Merece la pena comprarlo? Mi opinión es que sí. El primer cake que hice, use un molde con agujero en medio pero antiadherente, que supongo que tendréis por casa uno similar y que venden hasta en el Ikea. Pues bien, fue un fracaso absoluto! De sabor no estaba mal del todo, pero era raro, macizo, pequeño… extraño, y pensé, es eso comida de ángeles? Mmm no lo creo. Pero un día mi maridin llego con un regalito, el molde! Y corriendo lo probé ese mismo día.

Y si, merece la pena comprarlo, definitivamente!

No me enrollo más, os dejo la receta, os va a encantar!

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INGREDIENTES

9 claras de huevo

200 gr. de azúcar blanca súper fina tamizada

90 gr. de harina todo uso tamizada

1 cucharadita de cremor tártaro

Una pizca de sal

Extracto de vainilla o almendra (al gusto)

 

PREPARACION

Precalentamos el horno a 170º

 

Comenzamos batiendo las claras de huevo con el cremor tártaro en la batidora, primero muy despacio, hasta que se disuelva totalmente y comience a espumar. Subimos entonces la velocidad poco a poco, hasta llegar a velocidad media alta (nunca alta). Batimos hasta que las claras estén blancas, brillantes y esponjosas. Paramos la batidora y comprobamos que se forman picos blandos en las varillas (para los que como yo no sabíais hasta ahora de la existencia de dichos picos, esto es, levantas las varillas y se quedan las claras pegadas pero caen hacia abajo)

Seguiremos batiendo a velocidad media e incorporamos el azúcar a cucharadas más o menos un par de cucharadas cada 15 o 20 segundos, hasta echarla toda.

Ahora las claras estarán brillantes y se formaran picos duros (aclaración otra vez para principiantes, levantamos las varillas y las claras que ahora se quedan pegadas están firmes y no se mueven pongas como pongas las varillas)

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En este punto añadimos el extracto del sabor que más os guste. Yo siempre lo hago con vainilla.

A continuación añadimos la harina tamizada, en dos veces, batiendo despacio o incluso a mano, con movimientos envolventes. Ojo que llegados a este punto es muy fácil que se nos bajen las claras así que máxima concentración!

Vertemos la mezcla en el molde especial para Angel food cake y lo metemos en el horno 40 minutos.

Pasado ese tiempo, lo sacamos del horno y directamente lo colocamos boca abajo de manera que apoye en las patitas del molde y le entre aire por debajo. Este tipo de bizcochos necesitan enfriarse en esta posición ya que las proteínas del huevo se endurecen al enfriar. Si lo dejáramos en posición normal, se romperían desinflando nuestro cake.

Lo dejamos enfriar en esta posición durante una hora, y a continuación lo desmoldamos pasando un cuchillo o espátula por el molde para separarlo. Es importante desmoldar pasado una hora ya que si lo dejamos más rato el bizcocho comenzara a humedecerse muchísimo y se volverá muy pegajoso (ya me ha pasado en varias ocasiones)

Para servirlo, cortarlo con un cuchillo de sierra. Es ideal para los desayunos pero si lo queréis usar como postre, lo podéis servir con una bola de helado de vainilla y chocolate caliente por encima. mmmm sencillamente delicioso!

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Notas

–  la receta esta sacada del blog de El rincón de Bea, quien me encanta por cierto!

– Las cantidades son para un molde de 18cm. Esto es importante porque las claras cuando montan suben mucho de volumen y prácticamente se salen del molde.

Os animo a todos a probarlo! me parece un bizcocho espectacular, si al sabor le sumamos que no lleva grasa y que prácticamente no se mancha nada en la cocina. Y además es muy sencillo de preparar!

Beatriz

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